Se prende el cotarro político para próximas elecciones
Por Martín Nicolás Barros Choles
Cuando estamos a un año, para renovar por elección popular, el periodo de alcaldes y gobernadores, conjuntamente, con diputados, concejales y ediles de comunas; comienzan a perfilar y brotar. como burbujas, los aspirantes a candidaturas e integración de listas.
Por inexistencia de directorios partidistas, departamentales, municipales, ni sedes políticas, impera la rueda suelta, por cuya ausencia, se esparcen las bases conformada por ciudadanos que constituyen columna de sostén de: partidos, organizaciones y movimientos políticos.
Se inician con dialogo
personales, charlas grupales, visitas y después, invitaciones a reuniones de acercamientos,
acomodo y ofertas; de apoyos a candidatura. No es lo mismo estar alineado a
estatutos y directrices, de una organización políticas, con directivas
estatutaria, es decir que haya sido elegida en asamblea general, entre los
integrantes de partidos, que estar sujeto, al vaivén individualista, generando
reacciones dispersas, que desengranan.
Muchos de
los aspirantes renunciaron a finales del mes de julio, dentro de termino de un
año, previo a la inscripción de candidatos a alcaldes y gobernadores, para no
inhabilitarse, igualmente ocurre con los que integran listas, cuyos miembros,
también están sujeto a inhabilidades e incompatibilidades, de las cuales deben
prevenirse, para no terminar demandados, si tiene la suerte de resultar
elegido.
Los
partidos políticos con personería jurídica, tiene la facultad de avalar,
candidaturas y listas, como también la tienen los grupos significativo de
ciudadanos, amparado con un determinado de firmas, validadas por la
Registraduría General del Estado Civil. Las listas pueden inscribirse para
votación de manera cerradas o abierta con votos preferentes. En la cerrada, se
elige de acuerdo al orden descendiente, partiendo de quien encabece la lista,
cuando logren coronar el umbral.
En las
listas por votos preferentes, cada miembro tiene que jugársela individualmente
en competencia con los demás compañeros que conforman la lista, buscando
recaudar el mayor número de votos, para aventajar a los demás y ganar curul, en
cifras repartidoras. Después de superar el umbral, los que ganan curules en
listas abiertas, son aquellos que más votos compran, originándose elecciones
ilícitas, antidemocrática, que pasan en nuestro sistema como si nada, a
diferencia de lista cerrada, que legitiman la representación partidista, en el
ámbito local.
Comienzan a
escucharse los anuncios de quienes suenan o aspiran participar de las próximas
elecciones, los cuales están visitando familiares, amigos y compañeros, invitando
a reuniones, para manifestar las intenciones de gobernar, si logran salir
elegidos. Todos se aferran a utilizar la palabra “cambio”, pero nunca la
materializan cuando gobiernan, terminando mas de las veces, en frases engañosa
o letra muerta, que constantemente se repite, pero los electores no
escarmientan, sufren de amnesia y padecen de dignidad, vendiendo el voto, por
una semana de mitigación del hambre.
En algunos municipios ya iniciaron a medir
fuerza entre los participantes, practicando con encuestas informales en las
redes sociales. Otros ponen a sonar su nombres, para más tarde negociar retiro
y apoyar una determinada candidatura, previo pago por compra de respaldo, que
se han vuelto costumbres en algunos municipios, con los mismos personajes que
siempre viven aspirando, sin garantizar que puedan depositar siquiera 50 votos
a su favor, pero exigen cantidades recursos económico, a candidatos de:
alcaldías, gobernación y a la asamblea; disque para financiar la campaña; pero
no reporta a los candidatos, que le
exige financiación, ni siquiera un 10% de la cantidad de votos que él registra
en la lista del partido que la avala. El objeto de la inclusión en lista de
concejo, asamblea o edil; no es otra que la de buscar platica, en la feria politiquera,
mercadeando, entre clientelismo y ofertas, de compraventas de votos, utilizado
para acaparar y adquirir curules.
Las
elecciones locales y departamentales, que se llevaran a cabo, el ultimo domingo
del mes de octubre del año 2027. Por tradición han sido las más agitadas, bullosas,
en relación con otras elecciones; de congresistas y presidente; aun cuando este
año en segunda vuelta, desbordaron los pronósticos previsto, en la elección
presidencial, pasando de menos del 50% a más del 60% el censo electoral, un
fenómeno relevante y novedoso para el registro históricos.
La cantidad de aspirantes inscriptos en listas
y candidaturas, motivadas con uniformidad de colores, que los identifican,
diferencia y distinguen; entre competidores y rivales; exaltando ostentaciones,
coloridos y avisos publicitarios, con animaciones musicales, en la
participación de la concurrencia humana, intencionada a observar, analizar y
apoyar un candidato, de su simpatía o del grupo político que respaldan. Sin embargo,
el volumen de votantes no sobrepasa del 60%, del total de ciudadanos
habilitados para elegir de manera democrática. A pesar de fajos de billes, que corren y
circulan, en las ferias y carnaval electorero, los incrementos de votantes son
mínimos, por estancamientos de electores, robustecidos con votantes
extraterritoriales, es decir, que están eligiendo en el lugar o localidad,
diferentes de donde residen, en uso al delito de trashumancia electoral. En
muchos municipios el censo electoral de votantes, superan el numero de
habitantes de las referidas poblaciones.
Las
elecciones aun cuando entusiasma a muchas personas que se desatan con emociones
de campañas política en termino de duración, tres meses. Para otras sufren
desencanto de la política. Perdieron la fe y no tienen confianza, en los que
presuntamente resulten elegidos. Opinan de forma despectivas y pesimista,
catalogando a todos por igual, recordando historia y trayectorias políticas, de
actores que nos representaron y todavía nos están representando, participando
directamente en diferentes ocasiones electorales, pasadas y presente, haciendo alusión
a los últimos mandatarios elegidos, que están a un año de terminar el periodo
de gobierno.
Los malos e indiferentes comportamientos de correspondencia, complementada con la desconexión del gobierno con gobernado, desatención a problemas y necesidades; constituyen causales de apatía y desinterés, para participar, eligiendo un gobernante, diputado, concejal o edil. De ahí que la mitad de la población sea la que elija, donde impera el dominio de compromisos burocráticos de servidores públicos, contratistas, constreñidores y compradores de votos, que se apropian de mas de 85% de la totalidad de la votación depositadas en cajas de cartón ubicado en cada mesa de votaciones.


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