Las Reflexiones del Doctor Lengua
LOS CARROS DEL CONGRESO
¿Qué se le puede pedir a un estudiante que tiene un mal profesor?
¿Qué se puede esperar de un niño cuyo ejemplo de vida de sus padres es delictivo?
Recientemente decÃamos que el ejemplo de los padres es seguido por sus hijos en la mayorÃa de los casos. Esa es una verdad axiomática.
Ahora cuando los padres de paÃs – 51 de ellos- miembros de la Cámara de Representantes de Colombia han desaparecido igual número de vehÃculos oficiales, queda claro, muy claro que la mayor parte de nuestra clase polÃtica no tiene honorabilidad y mucho menos honestidad.
Desde el pasado 20 de julio dejaron de ser representantes de la Cámara baja del paÃs y aún no han entregado los carros que les entregaron para facilitarles su tarea como padres del paÃs.
El Contralor General de la República Julio Cesar Turbay Quintero debió fijar un plazo de tres dÃas a partir de ayer, para que 51 ex representantes a la Cámara entreguen los vehÃculos.
El problema que es denominador común de la clase polÃtica preocupa a la comunidad de todos los departamentos del paÃs, porque no es un problema aislado, son 51 representantes del paÃs quienes han quedado al descubierto de otro hecho de corrupción.
Si por la Cámara de Representantes llueve, por el Senado no escampa y en general el Congreso de la República registra un desorden de alta magnitud, según se pudo descubrir en la auditorÃa que adelanta la ContralorÃa General de la nación, donde quedó en evidencia el desorden, el desgreño y la corrupción de quienes desde sus regiones se perfilaron como representantes de las comunidades hasta llegar a las altas esferas del paÃs.
Todo indica que la escuela comienza en los Concejos, el bachillerato se hace en las Asambleas y se convierten en profesionales en el Congreso colombiano.
Asà las cosas también queda claro que en polÃtica, como tenemos malos profesores en el Congreso, también tenemos malos alumnos en nuestros departamentos y municipios.
¿Qué se le puede pedir a un estudiante que tiene un mal profesor?
¿Qué se puede esperar de un niño cuyo ejemplo de vida de sus padres es delictivo?
Recientemente decÃamos que el ejemplo de los padres es seguido por sus hijos en la mayorÃa de los casos. Esa es una verdad axiomática.
Ahora cuando los padres de paÃs – 51 de ellos- miembros de la Cámara de Representantes de Colombia han desaparecido igual número de vehÃculos oficiales, queda claro, muy claro que la mayor parte de nuestra clase polÃtica no tiene honorabilidad y mucho menos honestidad.
Desde el pasado 20 de julio dejaron de ser representantes de la Cámara baja del paÃs y aún no han entregado los carros que les entregaron para facilitarles su tarea como padres del paÃs.
El Contralor General de la República Julio Cesar Turbay Quintero debió fijar un plazo de tres dÃas a partir de ayer, para que 51 ex representantes a la Cámara entreguen los vehÃculos.
El problema que es denominador común de la clase polÃtica preocupa a la comunidad de todos los departamentos del paÃs, porque no es un problema aislado, son 51 representantes del paÃs quienes han quedado al descubierto de otro hecho de corrupción.
Si por la Cámara de Representantes llueve, por el Senado no escampa y en general el Congreso de la República registra un desorden de alta magnitud, según se pudo descubrir en la auditorÃa que adelanta la ContralorÃa General de la nación, donde quedó en evidencia el desorden, el desgreño y la corrupción de quienes desde sus regiones se perfilaron como representantes de las comunidades hasta llegar a las altas esferas del paÃs.
Todo indica que la escuela comienza en los Concejos, el bachillerato se hace en las Asambleas y se convierten en profesionales en el Congreso colombiano.
Asà las cosas también queda claro que en polÃtica, como tenemos malos profesores en el Congreso, también tenemos malos alumnos en nuestros departamentos y municipios.