Las Reflexiones del Doctor Lengua
A 15 meses para que se acabe el gobierno del Ingeniero Jorge Pérez Bernier, prácticamente han desaparecido los programas banderas de su administración.
El primero en salir del ámbito de los guajiros fue el proyecto denominado Cultura Ciudadana, el cual hacía presencia del estado guajiro, con un ejército de empleados con sus chaquetas y distintivos.
La iniciativa no logró los resultados esperados en sus dos años de actividad, y fue duramente criticado por los contradictores del gobierno esgrimiendo el concepto de haberse convertido en una bolsa de empleo.
Sólo en su segunda etapa el año anterior Cultura Ciudadana se gastó más de cinco mil millones de pesos, los cuales no se ven revertidos en el espíritu del proyecto.
La Revolución del Empleo otra de las banderas del gobierno Pérez Bernier, prácticamente no arrancó. Se dio apoyo a algunos proyectos a través de Acción Social, para que un reducido grupo de indígenas de la etnia Wayuu, se convirtieran en microempresarias de sus artesanías.
En esta materia se puede rescatar la gestión para conseguirles taxis a 70 conductores de Riohacha, sin cuota inicial.
La Guajira sin Jamushiri está que se muere de hambre, aunque su coordinador Fidel Navarro, afirma que se sigue trabajando apoyándose en los comedores escolares que tradicionalmente funcionan con el Instituto Colombiano de Bienestar familiar.
Pero a decir verdad el mismo ha reconocido que el recorte presupuestal del orden de 74 mil millones de pesos se ha reflejado muy notablemente en uno de los programas más importantes de la administración departamental.
En síntesis, todo indica que fracasaron los programas banderas del actual gobierno departamental, a eso hay que agregarle que uno de los proyectos de mayor interés para la comunidad, denominado en la administración pasada, La revolución del agua, y en la actual Plan departamental de Agua, tampoco ha dado los resultados que esperaba el pueblo guajiro.
